A pocos minutos de Ciutadella, rodeada del auténtico paisaje menorquín y con bonitas vistas hacia el mar, encontramos esta excepcional finca rústica que data de 1819 y que ha permanecido en manos de la misma familia durante más de cincuenta años.
Situada sobre una parcela de aproximadamente 16.000 m², la propiedad combina historia, privacidad y auténtico carácter menorquín. Cuenta con dos viviendas independientes, una gran piscina, garaje, varias construcciones tradicionales auxiliares y amplias zonas exteriores, todo ello en un entorno tranquilo y muy próximo a Ciutadella.
La casa principal se distribuye en tres plantas y conserva numerosos elementos arquitectónicos originales. La planta baja dispone de una amplia entrada, cocina-comedor, dos despachos y un dormitorio. En la primera planta encontramos un salón central, cuatro dormitorios y un baño, mientras que la última planta, originalmente el tradicional porche de la finca, ha sido acondicionada como dormitorio y disfruta de bonitas vistas al campo y al mar. La segunda vivienda, construida con tradicionales paredes de marés, dispone actualmente de un dormitorio, salón-comedor con cocina y un amplio espacio adicional con gran potencial para crear una suite principal, un estudio o alojamiento para invitados.
La finca conserva además varias construcciones agrícolas originales, entre ellas una edificación con horno de pan tradicional, reflejo de su rico pasado rural. En el exterior, la gran piscina y las terrazas que la rodean ofrecen un entorno ideal para disfrutar del estilo de vida mediterráneo.
Una oportunidad única para adquirir una finca histórica menorquina que combina autenticidad, tranquilidad y una ubicación excepcional cerca de Ciutadella.