En una de las calles con más historia del casco antiguo de Ciutadella se encuentra esta encantadora vivienda de marcada identidad menorquina. Con una superficie construida de 140 m², la propiedad destaca por su equilibrio entre tradición y bienestar, ofreciendo estancias amplias, llenas de luz y con una personalidad única que transmite calma desde el primer momento.
La arquitectura original se convierte en protagonista gracias a los techos abovedados, los muros de marés y los materiales nobles que visten cada espacio. La madera y la piedra aportan carácter y autenticidad, mientras la distribución, pensada para la vida diaria, conecta armoniosamente las diferentes zonas de estar. La casa cuenta con tres dormitorios dobles, ideales tanto para el disfrute familiar como para recibir invitados con total comodidad.
El corazón de la vivienda es su cocina con comedor, un espacio acogedor y lleno de encanto que se abre a un precioso patio privado. Este rincón exterior invita a disfrutar de comidas al aire libre, momentos de descanso o largas tardes al sol, en un entorno privilegiado. Una propiedad especial, ubicada en una de las zonas más emblemáticas de Ciutadella, donde el alma mediterránea se vive con elegancia y autenticidad.